Pecador — Jubany

Branding

Nandu Jubany nos encarga la creación de la identidad de Pecador, su restaurante en Formentera. Un proyecto nocturno, hedonista y sensorial, donde la cocina, el deseo, el fuego y la tentación construyen una experiencia intensa y altamente reconocible.

Pecador nace como un lugar para vivir la noche. Un espacio donde la gastronomía no se explica únicamente a través del producto, sino también a través de la atmósfera, la luz, el vino, la música y la complicidad. A partir del naming, desarrollamos una identidad directa y sugerente, entre el ritual y la transgresión, entre la elegancia y la oscuridad.

La luz roja se convierte en un elemento esencial del proyecto. En la fachada, en el interior y especialmente en la higuera iluminada, el rojo activa el espacio y lo transforma en una escena nocturna, cálida y magnética. La higuera se convierte en un elemento monumental dentro de la comunicación del espacio: da la bienvenida a los clientes y anticipa el carácter del restaurante. Era un punto clave del proyecto y pudimos intervenirlo con absoluta libertad, convirtiéndolo en una de las imágenes más icónicas de Pecador.

La marca parte de un logotipo tipográfico de carácter clásico y contundente, intervenido con un corte vertical que introduce tensión y refuerza la idea de tentación. El sistema se completa con un imagotipo formado por una “P” y una llama, que conecta con las brasas, el deseo, la noche y el imaginario del pecado.

Las cartas desempeñan un papel central en la identidad. Trabajamos con materiales nobles y muy táctiles, con cubiertas rígidas, relieves en seco y texturas que convierten el menú en un objeto deseable. La piel de serpiente, aplicada en distintos colores, aporta una capa más carnal y sofisticada al proyecto. Es una textura que habla de tentación, lujo y peligro, y que refuerza el universo visual de Pecador sin necesidad de explicarlo.

La identidad se extiende a la fachada, las cartas, los menús, los posavasos, las tarjetas, las servilletas, las tote bags y otros elementos de aplicación. Cada pieza suma nuevas capas al relato y convierte Pecador en una experiencia global.

Pecador es una marca construida desde la insinuación. Una identidad intensa, elegante y nocturna para un restaurante que convierte la cena en un ritual pecaminoso.